sábado, 6 de octubre de 2007

Sicko: un dolor de cabeza sin cobertura médica


Género: documental
Año: 2007
Duración: 113 minutos
Dirección, producción y guión: Michael Moore
Música: Gabe Hilfer y Jim Black
Puntaje blog: 8

Por Tomás

Después de ver Sicko, podemos tener una idea aproximada de cuánto valdrían nuestros dedos si viviésemos en Estados Unidos sin seguro médico: 12 mil dólares el anular, 60 mil dólares el índice. El documental de Michael Moore está plagado de irónicas denuncias de este tipo, que muestran la paradoja de un sistema de salud ultramoderno, pero a la vez caro e inaccesible para gran parte de la población de EEUU. Nada menos que 50 millones de personas carecen de seguro médico en Estados Unidos y deben afrontar serias dificultades cada vez que se enferman. Pero el problema también se extiende a los 250 millones de afortunados que tienen seguro, ya que varias de las empresas de salud suelen hacer todo lo posible para reducir sus costos de atención y maximizar sus ganancias. Por ejemplo, pueden considerar un simple problema de hongos como enfermedad preexistente para negarle un tratamiento contra el cáncer a una mujer que estaba asegurada.

Las historias indignantes se suceden una tras otra en la película. Y como es ya clásico en Moore, también aparecen las comparaciones con los sistemas de salud de otros países: Canadá, Inglaterra, Francia y hasta la mismísima Cuba, lo que le valió una investigación judicial al periodista por violar el embargo hacia la isla. Pero lo interesante es que el film no realiza sólo denuncias, sino que además propone una lectura política sobre estos problemas. “¿Acaso Inglaterra es una dictadura stalinista por tener un sistema de salud público?”, se pregunta Moore con ironía. Además, en el caso de Francia, el periodista explica que tal vez ahí tienen un mejor sistema sanitario porque la gente se moviliza y hace valer sus derechos. Al revés de EEUU, donde los individuos viven atemorizados y desmovilizados.

En el film también es interesante observar la capacidad de lobby que tienen las empresas de salud. Para ello, Moore muestra datos concretos sobre cómo financian las campañas políticas de los congresistas. El caso paradigmático es el del ex diputado Billy Tauzin, que primero fue demócrata, luego pasó a los republicanos, y finalmente dejó su banca para convertirse en el director ejecutivo (CEO) de
PhRMA, un gigante de la industria farmaceútica. El New York Times rumorea que estaría cobrando un salario de 2 millones de dólares al año.

Por supuesto, en el film tampoco faltan las críticas a George Bush. Aunque el actual presidente es tan sólo un continuador del sistema de salud vigente. El “monstruo” data de 1971 y su padre es el ex presidente Richard Nixon. Igual, casi ningún político se salva de los embates de Moore. Sólo la
candidata demócrata Hillary Clinton recibe críticas bastante moderadas. Parece que la mujer del ex presidente Bill Clinton intentó modificar el sistema de salud durante el Gobierno de su marido, pero finalmente terminó cediendo ante el fortísimo lobby de las empresas.

La película es muy recomendable. Todas las historias y denuncias son reales y los datos cuentan con soporte documental. Lo criticable es tal vez el tinte melodramático y simplista con que se cuentan algunas cosas. El sistema de salud de EEUU parecería el infierno, mientras que a los otros países se los muestra como el paraíso. Evidentemente, la película intenta impactar en el público estadounidense.

8 comentarios:

Mensajero dijo...

No vi la película, el mercado el dienro y la salud son un tema...
Mi bandera: Salud pública y privada en convivencia, con la pública ganándole en medicina, como la UBA a cualquier privada.

Anónimo dijo...

Tomás, buena reseña, no la vi la película pero queda bastante clara.
Está bueno lo que marcás como el tema que se quiere introducir en el debate.

Saludos

Victor dijo...

Ojo que Michael Moore ya fue atrapado varias veces haciendo documentales tendenciosos y con pescado podrido. Seguramente el sistema de saludos de USA tendrá algunos problemas reales, no lo descarto. Yo creo que acá tendría que haber un sistema público de Hospitales excelente y libertad de acción con el asunto de obras sociales. No debería ser obligatorio. s2

CALIGULA dijo...

Muy bueno el documental de Moore. Como siempre, poniendo el dedo en la llaga.

A tres puntas dijo...

Víctor, puede ser que Michael Moore exagere algunas cosas, pero como bien decis, los graves problemas del sistema de salud en EEUU no son ningun cuento. Eso no quiere decir que la salud allí sea la peor del mundo, pero es muy mala si se tiene en cuenta la fortaleza economica de EEUU y si se compara con otros paises desarrollados...

Pasquín, Mensajero, gracias por comentar, espero que la nota haya despertado interes para que vean la pelicula, la recomiendo...

Caligula, un gusto conocerte, muy bueno tu blog deportivo, aclaro que acá somos fanaticos de River...

DonGato dijo...

Me gusto tu post, y no puedo dejar de comparar la salud en otros paises con la de Argentina.

Aca la cosa es simple: no tenes obra social? tenes derecho a ir al hospital publico, en el cual no hay anestesia, no hay suturas, no hay medicamentos, no hay aparatos de ultima tecnologia (ya que cuando traen uno, se rompe por el uso -miles de casos a la semana- no por otro motivo), no hay suficientes enfermeros, son empleados publicos hasta los medicos y hacen lo que quieren con sus horarios y atenciones, y un largo etcetera...

Si tenes obra social, la cosa cambia: vas a una clinica privada, te sacan hasta las ganas de comer, porque habitualmente lo que te "hacen" no siempre es cubierto por la obra social, por lo tanto tenes que pagar en efectivo, o bien el proceso es: vas a la clinica, te atienden, te dan un papel que tenes que llevara la obra social, volves a la clinica, te hacen algo mas, tenes que volver a la obra social para autorizarlo... y se vuelve al circulo...

Lo mejor? ni uno ni lo otro.

En nuestro pais, si no tenes plata, cagaste.

Jime dijo...

Chicos, yo vi el documental, la verdad mucho no me sorprendio, en realidad me trajo feos recuerdos. En este mais con la medicina prepaga pasa exactamente lo mismo, y el rechazo era mi trabajo, por suerte me fui! Pero el mecanismo, es el mismo q el yankee, q bajo caimos!

Jime dijo...

CORRECCION: MAIS=PAIS!
SORRY! BESOTES!