sábado, 11 de agosto de 2007

Tres elecciones: dos definidas y una Klave











Por MPDP

¿Dos reelecciones o tres? Mañana y el próximo domingo tres gobernadores van en busca de su reelección. Dos parecen seguras y una está en discusión. José Luis Gioja y Alberto Rodríguez Saá continuarán un período más. En cambio, en La Rioja la pelea promete ser más reñida.

Pero veamos distrito por distrito cuál es el panorama. Gioja
gobierna la provincia conocida por sus acequias y viñedos desde diciembre de 2003. Para acceder al poder fue fundamental el apoyo que le dio un recientemente elegido Néstor Kirchner. A partir de ese momento el ex senador duhaldista se transformó en un acérrimo defensor del patagónico.

No equivocó el camino.
Las encuestas le auguran un arrasador triunfo con una diferencia sobre el segundo –el cristinista Roberto Basualdo- de más de 40 puntos. El gobernador encuentra las razones a su seguro triunfo en la cantidad de obras públicas que realizó su gestión gracias a los fondos que le envió la Casa Rosada. Al parecer, para los sanjuaninos la inversión en infraestructura y el crecimiento económico tienen mayor peso electoral que la discutida política de explotación minera ejecutada por la administración provincial.

Una semana después eligen autoridades San Luis y La Rioja. En la provincia puntana se repite una página conocida desde 1983. Los Rodríguez Saá cada vez refuerzan más el poder en su distrito y, para peor, en está oportunidad no compiten contra ningún candidato de fuste debido a que se bajó el senador del Frente para la Victoria,
Daniel Pérsico, el único dirigente que podía competir con alguna posibilidad. Pérsico adujo problemas para elaborar una coalición opositora por falta de consensos básicos. Así las cosas, Alberto tiene asegurada la permanencia por cuatro años más. Queda flotando una duda: ¿será el candidato a presidente del peronismo disidente?

Si en el feudo de los Rodríguez Saá todo sigue igual, lo opuesto sucede en La Rioja. La tierra del caudillo Facundo Quiroga vivió un año políticamente conmocionado que incluyó el desplazamiento del gobernador
Ángel Maza a través de juicio político. En su lugar asumió el vice, Luis Beder Herrera, compañero de ruta de Maza durante años y principal impulsor de su destitución. Beder Herrera, quien mantiene buenas relaciones con el Gobierno y lidera todos los estudios de opinión, cuenta con el apoyo del embajador de México, Jorge Yoma, de estrecha relación con Cristina.

El intendente de La Rioja, el también kirchnerista
Ricardo Quintela y el senador Carlos Menem completan la nómina de candidatos con reales posibilidades de alcanzar el sillón provincial. Curioso, como en San Juan, se repite el fenómeno de polarización en candidatos de origen peronista. Los encuestadores calculan que entre los tres concentrarían el 90 por ciento de los votos.

Si obtuviera el triunfo Quintela –responde a Maza- el Gobierno también se lo adjudicaría como una victoria propia. Sucede que el intendente de la capital riojana es respaldado por “Los Fernández” y el
operador político Juan Carlos Mazzón. Por el contrario, sería un durísimo golpe si Menem vence a los candidatos oficiales. Kirchner y sus huestes saben que la sorpresiva derrota se ligaría con las sufridas en Capital y Tierra del Fuego y daría nuevos bríos a la oposición que vería al Gobierno debilitado. La hipótesis de catástrofe parece poco probable, pero nunca se sabe hasta que se cuentan los votos.

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viernes, 10 de agosto de 2007

¿Una interna detrás de la valija?

Por TR

Primero Fulvio Madaro y Néstor Ulloa: hombres cercanos al ministro de Planificación Julio de Vido. Luego Felisa Miceli y las denuncias sobre Romina Picolotti: mujeres muy ligadas al jefe de Gabinete Alberto Fernández. Ahora Claudio Uberti, titular del Órgano de Control de Concesiones Viales y hombre de máxima confianza del ministro de Planificación. De Vido, Fernández, De Vido. Las irregularidades y los presuntos hechos de corrupción que se hicieron públicos en los últimos meses no paran de alternarse entre los dos superministros que rivalizan al interior del Gobierno de Néstor Kirchner.

El sábado a las 2.30 de la madrugada, previo a la llegada del presidente venezolano Hugo Chávez, arribó al Aeroparque Jorge Newbery un vuelo chárter proveniente de Venezuela, que en condiciones normales debería aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, y aún más si se tiene en cuenta que Aeroparque cierra a la 1. Estaban dadas las condiciones para que los pasajeros pasaran inadvertidos, entre ellos el desplazado Uberti, el presidente de Enarsa, Exequiel Espinoza, y el empresario venezolano
Alejandro Antonini Wilson, a quien detuvieron por intentar ingresar al país 800 mil dólares sin autorización. Pero a pesar del inusual horario la Aduana y la Policía de Seguridad Aeroportuaria trabajaban con rigurosidad. Algo deber haber salido mal. Nadie puede ser tan ingenuo como para pretender ingresar 800 mil dólares así nomás. ¿Hubo algún llamado delator de alguien que conocía de la maniobra? ¿Será parte de la interna del Gobierno? De Vido, Fernández, De Vido. ¿Le tocaba a De Vido no?

¿O será acaso la eficacia de los organismos públicos (en este caso la Aduana) la que permite descubrir valijas sospechosas y supuestos hechos de corrupción? Es que uno de los
argumentos centrales del Gobierno radica, justamente, en que las irregularidades en los distintos casos fueron detectadas por agentes del Estado, a diferencia de lo que ocurría en la década del 90. Por ejemplo, la brigada antiexplosivos encontró la bolsa en el baño de Miceli y la AFIP inició la investigación por el uso de facturas truchas en el caso Skanska. Es cierto. Pero el hecho de que dependencias estatales hayan participado en las denuncias no es sinónimo de transparencia al interior del Gobierno. Basta con recordar que el caso IBM – Banco Nación, un escándalo paradigmático del menemismo, se inició con una denuncia de la DGI.

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lunes, 6 de agosto de 2007

El maquinista ideal para el tren fantasma

Por MPDP

"El Alberto" busca emular "al Adolfo". El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, se posicionó muy bien para ser el candidato a presidente del
tren fantasma luego de la victoria de su candidata, la ex senadora Alicia Lemme, en las elecciones para intendente en la capital de la provincia.

La importancia política del triunfo radica en que el derrotado, Alfonso Vergés, es el actual intendente y -sobre todo- pertenece al espacio kirchnerista. Además, hacía 10 años que la capital era controlada por dirigentes opositores al proyecto de los hermanos todopoderosos.


El arrebato de la principal ciudad puntana que no era administrada por un dirigente a fin a la tradicional familia gobernante sirve, como si hiciera falta, para confirmar la segura reelección del Alberto en dos semanas. Sin embargo,
el excéntrico hombre amante del arte que pinta planetas imaginarios va por más: aspira a representar al peronismo disidente en octubre.

Sucede que este grupo conformado por ex presidentes y dirigentes variopintos no encuentra un nombre que sea atractivo para molestar el casi seguro triunfo que las encuestas le adjudican a Cristina Fernández. Sus aspiraciones son modestas. El objetivo es rasguñar unos cinco o seis puntitos que obliguen al oficialismo a ir a segunda vuelta. De conseguirlo, pretenden negociar sus votos con el
contendiente que dispute el poder pingüino en el hipotético ballotagge.

Pero Alberto no es el único que busca la bendición. Jorge Sobisch,
más allá de la muerte del maestro Fuentealba, también se siente en condiciones de representar a los peronistas anti K, pero tiene dos pequeños problemas: no es afiliado al PJ y no le va nada bien en los estudios de opinión. Ramón Puerta, quién si es histórico dentro del justicialismo pero tampoco mide, aceptaría la postulación sólo si tuviera algún tipo de apoyo de su amigo Mauricio Macri. Un pronunciamiento del jefe de Gobierno electo por algún candidato parece casi imposible mientras continúe enredado con el traspaso de la policía.

Así las cosas, el hermano menor del Adolfo parece el único que podría ser candidato a presidente sin que los electores huyan despavoridos por el espanto. De ahí a que lo voten hay un largo trecho. A ver si todavía se le ocurre
declarar otro default y después lo niega.

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jueves, 2 de agosto de 2007

Los halcones de Washington planean sobre Irán

Por HC

Parece que hasta Bush puede aprender de errores pasados. ¿Y qué error más grande que Irak? Con Irán, hoy el enemigo número uno de la Casa Blanca, vuelven a planear en Washington los halcones, republicanos y demócratas, pero los planes de acción son muy distintos a los de la Segunda Guerra del Golfo. Nadie lo ha dicho aún con todas las letras, pero ya pueden adivinarse los primeros pasos de una guerra de baja intensidad a lo largo y ancho de Medio Oriente.

El término “baja intensidad” no debería confundirnos, esto no significa guerra fría, ni enfrentamientos a pequeña escala; significa, simplemente, que uno de los contendientes de esta guerra no está dispuesto a asumir las responsabilidades del conflicto, por lo que lo pelea a través de terceros países. El ejemplo más claro de esta táctica bélica de Estados Unidos fue, justamente, el caso Irán-Contras, que estalló bajó la presidencia de Ronald Reagan, un conservador del que Bush también heredó el proyecto de Guerra de las Galaxias.

En aquel entonces Saddam Hussein era un amigo tan cercano de los Estados Unidos que éstos le financiaban su guerra privada en contra del régimen islámico de Teherán. Y sin embargo, eso no impidió que la CIA le vendiera armas también a los iraníes. Hipocresías y traiciones de lado, aquel dinero mal habido tenía, para los halcones de Washington, un propóstito elevado: financiar las guerrillas que se oponían al gobierno electo de Nicaragua, es decir, los Contras.

La guerra de Nicaragua se cobró miles de vidas y sumió al país entero en la pobreza, pero los Estados Unidos pagaron barato el costo de esta intervención. No como en Irak. El derrocamiento del gobierno nicaragüense se cobró la vida de pocos marines y tuvo un costo político mucho menor que los actuales escándalos que rodean la ocupación y eventual reconstrucción de Irak. Parece que Bush aprendió su lección y, repasando la historia imperial de su propio país, prepara para Irán un plan más elaborado.

63.400 millones dólares destinará la Casa Blanca a los enemigos de Teherán en la región. No para inversión productiva o ayuda económica, sino exclusivamente para la compra de armamentos: cuando la cuenta de muertos en Irak se acerca a los cuatro mil soldados norteamericanos, Bush ha decidido que tal vez sea mejor que otros países peleen sus guerras por él. Y los empresarios aplauden: porque en Irak mueren muchos marines, es cierto (y muchísimos más civiles iraquíes), pero se destuyen pocos aviones, tanques o barcos de batalla. Y a fin de cuentas, los negocios están en las fábricas de armamentos y no en los jóvenes conscriptos.

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miércoles, 1 de agosto de 2007

Una obra del siglo XIX que sigue vigente

Por TR

Obra: Un enemigo del pueblo
Autoría: Henrik Ibsen.
Adaptación y dirección: Sergio Renán.
Elenco principal: Luis Brandoni, Pepe Novoa, Sergio Boris, Stella Galazzi, Alberto Segado, Horacio Peña, Julieta Zylberberg, Marcos Woinski, Daniel Tedeschi.
Teatro: San Martín
Puntaje de nuestro humilde blog: 8 (ocho)

Después de ver Un enemigo del pueblo hasta dan ganas de votar a Luis Brandoni. No por la obra, sino por el papel de héroe incomprendido que el actor y político radical representa en la función dirigida por Sergio Renán, que se puede ver de miércoles a domingo hasta el 26 de agosto a las 20.30 en el Teatro San Martín.

Basada en el libro escrito en 1882 por el dramaturgo y poeta noruego
Henrik Ibsen, la adaptación de Renán mantiene un fuerte tono ético y de crítica social. La forma en que se plantean algunos temas puede parecer ingenua y simple, pero si se tiene en cuenta que la obra fue realizada a fines del siglo XIX, no deja de sorprender la vigencia de muchos de los problemas que trata: la corrupción en la política, la imposición de intereses económicos por sobre la vida misma de las personas, las fallas y los riesgos de la democracia, la demagogia y el manejo irregular de la prensa.

La historia transcurre en una ciudad portuaria que obtiene sus ingresos de los visitantes que recibe su balneario. El problema comienza cuando el doctor Thomas Stockmann (interpretado por Brandoni) descubre que las aguas están contaminadas, lo que en caso de hacerse público implicaría un fuerte golpe a la principal fuente de riqueza del lugar. Esto lo lleva a enfrentarse primero con el alcalde (Alberto Segado), que es nada menos que su hermano, y luego con el resto de la ciudad.

Un enemigo del pueblo es una obra interesante y bien lograda, aunque tal vez un poco larga y tediosa para aquellos que buscan algo más entretenido en las vacaciones de invierno. El vestuario -típico de la época- y la variedad de escenarios que propone la puesta en escena, también son para destacar. De todos modos, la obra puede ser mejor apreciada si se tiene en cuenta el contexto en que fue escrita. A pesar de la adaptación de muchos diálogos y nombres (y de la vigencia de varios de los temas), no vale hacer “presentismo” y juzgar con los ojos del siglo XXI.

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