miércoles, 16 de mayo de 2007

Santa Cruz: una provincia contradictoria

Por Tomás Rudich

El conflicto docente y político en Santa Cruz podría finalizar pronto. Luego de reunirse con el presidente Néstor Kirchner, el diputado provincial en ejercicio de la Gobernación, Daniel Peralta, ofrecería a los maestros un aumento del básico desde los 161 pesos hasta aproximadamente 600 pesos. Al mismo tiempo se renegociarían los adicionales de modo que los sueldos jerárquicos no se disparen.

Si bien la discusión comienza a bajar de tono, el conflicto santacruceño está definitivamente instalado en la agenda mediática. Aunque el análisis que se hace de la situación es confuso y a veces contradictorio. Desde medios y partidos opositores se ha mostrado un escenario de descontrol cuya mayor responsabilidad correspondería al manejo “feudal a distancia” del presidente Néstor Kirchner. En cambio desde las filas oficialistas se considera que los docentes en huelga son un “grupo radicalizado” con fines políticos que no representa a la mayoría de la población santacruceña.

Algo de verdad hay en ambas posturas, sin embargo ninguna muestra la compleja totalidad del fenómeno. Los salarios docentes en Santa Cruz son de por sí contradictorios (al menos hasta antes de la nueva oferta). El sueldo mínimo inicial es el más alto del país: 1858 pesos para el maestro que recién empieza. Pero al mismo tiempo el básico es el más bajo de la Argentina: 161 pesos. Es decir que la mayor parte del salario de los maestros en esa provincia está en negro. Además, hay que tener en cuenta que la canasta básica allí es de las más elevadas. Sin embargo, según argumentó el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el 70 por ciento de los docentes trabaja en dos lugares, por lo que sus ingresos alcanzarían en combinación unos 4000 pesos mensuales. ¿No gana mal la mayoría de los docentes entonces?

Pero la complicada realidad santacruceña no se acaba en el tema salarial. En una provincia que hace 16 años no tiene paritarias, no puede esperarse que el gremio Adosac crea demasiado en las bondades del diálogo. Y el hecho de que Santa Cruz cuente desde 1993 con fondos en el exterior que superan ampliamente los 500 millones de dólares, no hace más que alentar los reclamos ante la evidencia de que la provincia tiene recursos suficientes.

También es cierto que la protesta parece camuflar movidas políticas, como dijo Alberto Fernández. Es evidente que el intendente radical de Río Gallegos, Héctor Roquel, apuesta a que el conflicto se acentúe para que las elecciones provinciales se separen de las presidenciales. Así tendría más posibilidades de alcanzar lo que pretende: la gobernación. Además, hay otro aspecto que no se ha mencionado en los medios y que resulta, cuanto menos, llamativo. Junto a las protestas docentes hay reclamos de trabajadores municipales en Río Gallegos. En este caso, la responsabilidad por los salarios municipales corresponde a la intendencia de Roquel y no a la provincia.

Pero aún dado por cierto el carácter político del reclamo, eso no quita el manejo irregular de la provincia. La confusa situación de los fondos en el exterior, que tras varios anuncios nunca fueron repatriados en su totalidad, y el nombramiento a dedo por parte de Kirchner del actual gobernador Daniel Peralta, son dos ejemplos de una forma de hacer política poco transparente y poco federal, cuyas consecuencias están a la vista. Incluso cuando los docentes acepten la nueva oferta, dos meses de clase habrán sido perdidos.


2 comentarios:

Mart{in Ezequiel Levy Abadi dijo...

Mi opinión sobre la nota es: AGUANTE EL RULO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Levy.

Anónimo dijo...

a no escribis bien eh!!
me encanta tu blog, es mas vote en la encuesta
un beso
luchi